Carry en 2025: Energía Acumulada
- Rafael Ortega

- 22 oct 2025
- 5 min de lectura
Actualizado: 28 abr
La tentación de dar por muerta una estrategia después de un drawdown es universal. Lo vemos una y otra vez: un año difícil, caídas persistentes, y la pregunta surge de inmediato:
¿Está rota la estrategia?
La respuesta, al menos en el caso del carry, es clara: no está rota, se está adaptando al nuevo entorno.
Mientras algunas oportunidades desaparecen, otras emergen, el escenario se reconfiguran a la velocidad con la que los bancos centrales, las guerras comerciales y las políticas fiscales están reordenando el tablero global.
Y en ese entorno, donde la incertidumbre alcanza máximos, puede que sea precisamente donde el carry ofrezca su mejor recompensa.
Carry: energía acumulada que espera liberarse
Igual que en un muelle comprimido, el carry acumula tensión durante las fases de drawdown. No se trata de un resorte automático —no todas las caídas implican rebotes—, pero cuando los desequilibrios se acumulan, las primas de riesgo que sostienen al carry pueden liberarse con una intensidad poco habitual.
¿Qué es Carry?
Carry en futuros es la rentabilidad que se obtiene por mantener una posición en un contrato de futuros, independientemente de que el precio del activo suba o baje. Surge de la forma de la curva de futuros:
Backwardation → los precios futuros son más bajos que el spot, por lo que renovar (rollover) la posición genera un beneficio.
Contango → los precios futuros son más altos que el spot, y mantener la posición implica un coste; estar corto es lo que genera un beneficio.
En este sentido, el carry funciona como un “interés implícito” o una prima de riesgo que el mercado paga (o cobra) al que asume exposición en un activo a través de derivados.
El punto clave es entender que el carry no es un simple “premio por esperar”. Es el pago que recibe el capital por ocupar posiciones incómodas:
Mantener duración cuando las curvas se empinan y nadie quiere bonos.
Aceptar divisas débiles cuando los diferenciales de tipos son extremos.
Almacenar materias primas cuando los flujos comerciales están distorsionados.
En resumen, el carry es la forma en que el mercado consigue que alguien se coloque allí donde hace falta, cuando los demás se apartan.
Darwin contra la media
Un error común es pensar en carry de forma demasiado simplista: si cae, se abarata; si sube, está caro. Pero el carry no sigue tal cual las reglas de la reversión a la media.
Funciona más como un organismo vivo. No premia al que espera el rebote, premia al que se adapta.
Cuando los bancos centrales divergen, las divisas y los bonos ofrecen nuevas rentabilidades por riesgo.
Cuando un estímulo fracasa, las materias primas no se abaratan, se reconfiguran.
Cuando las guerras comerciales alteran flujos, los forwards y curvas de futuros se deforman y crean nuevos diferenciales.
Es un entorno darwiniano: sobrevive el que se adapta, no el que confía en que todo volverá al promedio. Una estrategia de carry sistemática está diseñada para hacer precisamente esto.
El carry sistemático rota dinámicamente entre activos y sectores, ajustando posiciones según cambian los diferenciales de tipos, las curvas de futuros y las primas de riesgo.
En lugar de esperar que el mercado “corrija solo”, adapta la exposición a donde el mercado está dispuesto a pagar más por asumir riesgo.
Energía contenida: tres fuerzas en actuales en 2025
Hoy el carry concentra su "energía acumulada" en tres frentes distintos:
Divergencia monetaria histórica
Fed firme, BCE en recortes, BOJ normalizando tras décadas. Los diferenciales de tipos G3 no se veían así desde la crisis de deuda europea. El resultado es un carry en divisas y bonos que no parece coyuntural, sino estructural.
Guerras comerciales como generadoras de contango
Los aranceles han vaciado cadenas de suministro y creado distorsiones en commodities. Los mercados están dispuestos a pagar bien a quien almacena riesgos de almacenamiento y liquidez.
La fatiga del estímulo en China
Cada paquete pierde eficacia y los mercados responden con más escepticismo. El resultado: los metales, tras repuntes fugaces, han visto evaporarse su carry. Lo que parece debilidad puede convertirse en un campo fértil para oportunidades selectivas.
Figure 1: Sector-Level Contribution to Portfolio-Level Carry Score, Aug 1, 2024 - July 31, 2025

Managed Futures Yield (Carry) Portfolio (Excluding Passive U.S. Bond Stack) As of 09/18/2025

Un entorno distinto, no peor
Los gráficos del Managed Futures Yield (Carry) Portfolio muestran un contraste llamativo: aunque la configuración interna es muy distinta a la de finales de 2024, el carry agregado en septiembre de 2025 es aproximadamente el doble del que teníamos hace un año.
La paradoja es evidente: la máxima incertidumbre coincide con la máxima compensación disponible para quien esté dispuesto a soportarla.
De lo insoportable a lo gestionable: diversificación estructural y return stacking
El problema del carry no es solo financiero, es conductual.
Soportar drawdowns que golpean con fuerza al total de tu cartera es casi insoportable.
Vender parte de tu núcleo (acciones o bonos) para hacer hueco a diversificadores que rinden peor que el core, es un golpe psicológico adicional.
Aquí es donde entran la diversificación estructural y el return stacking:
Con diversificación estructural, aceptas que no todas las piezas brillan al mismo tiempo, pero juntas construyen resiliencia.
Con return stacking, accedes a carry y otras primas de riesgo sin tener que vender el núcleo de tu cartera ni sacrificar otras exposiciones.
Así, Carry deja de sentirse como un lastre y pasa a ser una capa adicional de diversificación.
Filosofía Todo Terreno: robustez antes que timing
La inversión todo terreno no consiste en adivinar cuándo el carry —o cualquier otra pieza del puzle— pasará de incómodo a rentable, sino en diseñar una estructura capaz de aguantar el proceso.
Lo mismo da que hablemos de cartera permanente, river patrimonio, return stacked offroad o return stacked apex: No puedes permitir que la volatilidad de unas piezas devore el conjunto.
La robustez no está en evitar drawdowns completamente —siempre habrá periodos complicados—, sino en asegurarse de que ninguno llegue a romper la estrategia ni la psicología del inversor.
Conclusión: cuando la energía acumulada se libera
El carry no está roto: se adapta a la velocidad del cambio global. Las oportunidades no desaparecen, se transforman.
Para el inversor que entiende que el carry consiste en ser pagado por estar donde otros no quieren estar, este puede ser uno de los momentos más atractivos de la década.
En este nuevo capítulo del carry sistemático, sobrevive quien se adapta. Con bancos centrales que divergen, guerras comerciales que distorsionan y estímulos cada vez menos eficaces, el carry sigue ofreciendo su mejor versión: compensar al que se atreve a estar en el lugar incómodo.
Y esa incomodidad, bien soportada, puede ser extraordinariamente rentable.

Sigue explorando
Diversificación Estructural: la idea que lo cambia todo — Por qué el carry es una prima estructural, no especulación.
Inversión Todo Terreno: la filosofía completa — Cómo el carry encaja en una cartera preparada para cualquier escenario.
Carry: sigue sin pagar (pero la tesis no ha cambiado) — El otro lado de la moneda.
¿Quieres explorar cómo implementarlo?
River Patrimonio FI es un fondo todo terreno con exposición a múltiples fuentes de rentabilidad — incluyendo carry y otras primas alternativas — diseñado para funcionar en cualquier entorno de mercado.
¿Hablamos?
Si tienes alguna duda sobre lo que has leído, escríbeme directamente.
Sobre el autor
Rafael Ortega Salvador es gestor de fondos de inversión senior en Andbank Wealth Management, donde lidera la gestión de River Patrimonio FI, River Global FI y el proyecto Return Stacked Portfolios, además de cogestionar MyInvestor Cartera Permanente. Es autor del libro Estrategias de Diversificación Estructural y creador del podcast The Offroad Investor.
Descargo de responsabilidad
Los vehículos y carteras gestionados por el autor pueden estar invertidos en los activos o estrategias mencionados, pero no han tomado posiciones en valores aludidos en los cinco días hábiles bursátiles anteriores ni posteriores a la fecha de publicación, ni estos suponen más del 5% del patrimonio de ninguno.
Este contenido es educativo e informativo, no constituye asesoramiento de inversión ni una recomendación de compra o venta de activos.


