• Andrés Bauzá

Ruletas rusas, prismas y diversificación

Actualizado: abr 6

Mucha gente considera invertir en los mercados financieros un juego de azar. Imaginan que apostar a un valor es similar a depositar tus fichas sobre un número de la ruleta en el casino. En parte (no la parte que estás pensando) no les falta razón.


Es cierto que existe una explicación macroeconómica a todo lo que acontece en el mundo de la inversión que tal como detalla Ray Dalio en su famosa "máquina de la economía" sigue un comportamiento cíclico:


A un periodo de ralentización económica y falta de liquidez, suele seguir una bajada de tipos y aumento de la deuda, crecimiento económico y aumento de los precios, subida de tipos y disminución del crédito y de nuevo ralentización económica.


En apariencia se intuye bastante predecible, sin embargo la complejidad es mucho mayor que la simple rotación de la ruleta alrededor de su eje. Para empezar las fases no tienen una duración predeterminada, pueden ser fugaces o extremadamente largas. Por si esa variante añadiese poca dificultad al inversor, el ciclo no se da siempre en el mismo sentido y puede rotar en cualquier momento y de manera brusca.


Los humanos necesitamos dar una explicación a lo que nos sucede por lo que sentimos atracción hacia las historias. Está demostrado que sufrimos más frente a la incertidumbre que ante un peligro real. De ahí que se hayan desplegado tal cantidad de relatos sustentando estilos de inversión, cuyos rendimientos fluctuarán en función del momento del ciclo en el que estemos, lo que dure el mismo y la secuencia de fases que le sigan.


Inversores en un mundo incierto...


El primer paso para ser consistente en el largo plazo es aceptar la impredecibilidad del futuro, somos espectadores de una ruleta que puede frenar o acelerar de forma súbita y cambiar el sentido de giro. ¿Quién se atreve a jugar con tanto suspense?


El secreto está en cambiar el foco, y en lugar de bloquearnos en los detalles del proceso, admirar la belleza de lo conseguido por aquellos que han invertido a medio y largo plazo, conscientes de sus limitaciones.


Entonces la fatídica ruleta se transforma en el disco de Newton. Los negros nubarrones se abren para dejar paso a un halo de luz.

Isaac Newton descubrió en 1666 que la luz blanca puede dividirse en sus colores componentes mediante un prisma y encontró que cada color puro se caracteriza por una refractabilidad específica. El disco de Newton es un dispositivo consistente en un círculo con sectores pintados en colores. Al hacer girar el disco a gran velocidad, se ven los colores combinados formando el color blanco.

El disco de Newton en parado (izquierda) y en movimiento (derecha).


Mirando el disco de Newton podríamos asociar las subfases del ciclo económico con cada uno de los colores, y asignar los activos que mejor se comporten en cada una de ellas, lo que daría lugar a algo parecido a la diana de diversificación estructural.

Diana Diversificación Estructural


...con carteras para un mundo incierto.


El primer paso para crear una estrategia de inversión robusta es asignar activos que funcionen en cada fase del ciclo económico.


No conocemos que fase será la siguiente, ni lo que durará la actual, por lo que debemos cubrir todas.

Podemos hacerlo de manera equiponderada (tal y cómo propone Harry Browne) o por peso de riesgo/Risk Parity (como propone de Ray Dalio). En el caso de sobreponderar en alguna fase del ciclo asumiremos nuestra mayor exposición a esos escenarios (tal y como son las propuestas de Faber y de River Patrimonio)


Sin embargo a diferencia de las culturas orientales donde el pensamiento es circular, los occidentales hemos aprendido a ver la vida de forma lineal, esto quiere decir que en nuestro marco conceptual las cosas que pasan no vuelven.


Para facilitarnos el acercamiento a la filosofía de inversión esférica podríamos utilizar la analogía del disco de Newton y doblar la curva mentalmente. Aplicándolo a la Cartera Permanente al identificar los activos con colores, con el paso del tiempo, esta nos devolvería una luminosa claridad en forma de resultados consistentes y baja volatilidad. Y todo ello partiendo de activos que quizás no sean especialmente de nuestro agrado:



Cartera Permanente "de Newton".


La solución de Harry Browne es elegante, cubriendo todas las fases y subfases con sólo 4 activos, aparentemente simple pero con un gran sustrato de sabiduría económica.


No siempre encontramos genialidades como la Cartera Permanente. En ocasiones en la industria de la inversión se tiende a sobre simplificar, ya sea por sesgos de recencia o para facilitar la comprensión del cliente, exponiéndole en la mayoría de las ocasiones a una cartera frágil.


A la influencia del eje Inflación-Deflación/Crecimiento-Recesión en los resultados que obtengamos hay que añadir la variabilidad de la tasa de interés real, la fortaleza de la moneda frente al dólar, el precio de los combustibles y la iliquidez en momentos puntuales.


De manera aproximada podemos agrupar los activos según su mejor comportamiento en cada subfase (color), lo que podrá servirnos como la paleta de un pintor en la elaboración del cuadro de asignaciones:


Diversificación Estructural "de Newton"


Lo importante no es lo atractivo que resulte un activo individualmente, ni los resultados aislados de cada uno de ellos, lo que trasciende es la composición del conjunto una vez que dejamos que el futuro caprichoso vaya aclarando las incógnitas que nosotros de forma premeditada hemos decidido obviar.


No solo influye la asignación de activos en el comportamiento de nuestra cartera según la fase del ciclo, existen sectores y estilos más adecuados en cada entorno de mercado de cada uno de estos activos.

Nos quedaría por resolver la dificultad de adaptarnos a los cambios de entornos (bruscos o paulatinos) y el tiempo que se mantiene la economía en cada fase.


Volvemos a partir de la impredecibilidad de los mismos, por lo que tendría sentido que diversificáramos las tácticas que se ajustan mejor a cada escenario. Una estrategia Buy&Hold nos servirá en caídas bruscas y mercados laterales, una estrategia Trend se adaptará a mercados con tendencias marcadas. El apoyo de estrategias largas en volatilidad podría evitar la angustia de la iliquidez temporal en recesiones.


Estrategias de gestión de riesgos y los entornos de mercado que las favorecen. Fuente: Newfoundresearch.com


En definitiva para establecer una estrategia robusta debemos asumir nuestra naturaleza imperfecta y no dejarnos seducir por los cantos de sirenas de la predicción.


Lo único que conocemos es la inevitabilidad de los ciclos económicos y para que el tiempo componga a nuestro favor debemos diversificar activos, estilos, sectores y estrategias de manera que podamos esperar desde lo alto de la montaña que los planetas giren hasta que un rayo de luz nos ilumine.


¡Gracias por tu tiempo!


Andrés


Palma de Mallorca, marzo de 2021.


Andrés Bauzá (Madrid, 1968) es Ingeniero de Caminos de formación cuenta con más de 20 años de experiencia como Director Comercial y Territorial en el Sector de la Prevención de Riesgos Laborales. En la actualidad vive semi retirado en Palma de Mallorca disfrutando de sus intereses; literatura, cine, psicología... e inversión.


Andrés es partícipe de River Patrimonio y Kronos.

Entradas Recientes

Ver todo